Furor entre los biólogos: los científicos descubren en el océano Atlántico brasileño 31 nuevas especies marinas en dos semanas

Programa Nacional de Exploración Científica de la Plataforma Continental Española -EXPLORA-PC 2040
Autor: Salvador Lechuga Lombos + IA


Resumen de la noticia:

Es un descubrimiento de gran importancia científica. En solo dos semanas, una expedición internacional a bordo del buque de investigación Falkor (too) identificó 31 especies marinas potencialmente nuevas para la ciencia en la zona mesopelágica del Atlántico Sur, frente a las costas de Brasil. La campaña se realizó entre abril y mayo de 2026 en una de las regiones menos exploradas del océano.

Este hallazgo demuestra varias cosas muy relevantes:

  • Las profundidades oceánicas siguen siendo una frontera científica. Aunque el ser humano ha cartografiado gran parte de la superficie terrestre, el océano profundo continúa siendo uno de los ambientes menos conocidos del planeta.
  • La biodiversidad marina está muy infravalorada. Los científicos estiman que aún podrían quedar cientos de miles, e incluso más de un millón, de especies marinas por descubrir.
  • Cada nueva especie es una fuente potencial de conocimiento, desde nuevas moléculas con aplicaciones farmacéuticas hasta enzimas resistentes a altas presiones o materiales biológicos con propiedades inéditas.

¿Qué tipo de organismos encontraron?

Entre los hallazgos hay organismos adaptados a la oscuridad y a las enormes presiones del océano profundo, como:

  • Nuevos corales de aguas frías.
  • Esponjas.
  • Crustáceos.
  • Moluscos.
  • Diversos invertebrados bentónicos.
  • Organismos gelatinosos y bioluminiscentes.

Muchos presentan adaptaciones extraordinarias:

  • Bioluminiscencia.
  • Esqueletos extremadamente ligeros pero resistentes.
  • Metabolismos muy lentos.
  • Estrategias de supervivencia adaptadas a la escasez de alimento.


¿Qué importancia tiene para la biotecnología?

Es enorme.

Cada nueva especie puede aportar:

  • Nuevos antibióticos.
  • Moléculas anticancerígenas.
  • Adhesivos biológicos.
  • Biomateriales.
  • Catalizadores industriales.
  • Nuevas proteínas útiles para biología molecular.

Muchas revoluciones biomédicas han surgido precisamente del estudio de organismos marinos.


¿Qué enseñanza deja para España?

Creo que este descubrimiento refuerza una idea que hemos comentado en varias ocasiones: explorar el océano es una inversión científica y tecnológica, no un lujo.

Para un país como España, con casi 8.000 km de costa y una amplia Zona Económica Exclusiva, expediciones de este tipo respaldan iniciativas como:

  • un Programa Nacional de Bioprospección Marina Responsable;
  • el despliegue de ROV y AUV de gran profundidad desarrollados por la industria española;
  • redes permanentes de observación del fondo marino;
  • campañas de ADN ambiental (eDNA);
  • inteligencia artificial para clasificar automáticamente nuevas especies;
  • cooperación internacional en grandes expediciones oceánicas.


Una reflexión interesante

Lo más llamativo no es solo haber descubierto 31 especies en dos semanas, sino que eso haya ocurrido en una región del Atlántico relativamente accesible para la tecnología moderna.

Esto sugiere que todavía conocemos una fracción muy pequeña de la biodiversidad del océano profundo. Cada nueva expedición equipada con vehículos autónomos, cámaras de alta resolución, sensores avanzados y técnicas de secuenciación genética tiene una elevada probabilidad de encontrar organismos completamente desconocidos.

En otras palabras, el océano profundo continúa siendo una de las mayores fronteras inexploradas de la ciencia, comparable en muchos aspectos a la exploración espacial en cuanto a su capacidad para producir descubrimientos inesperados.


España reclama una serie de zonas para ampliar su ZEEE, (en el caso de El Área Especial FISU (Mar Céltico y Golfo de Vizcaya) ya ha sido aprobada. sería importante en todos los aspectos organizar expediciones científicas del índole de la brasileña para apuntalar más estas reclamaciones.

Las zonas reclamadas por España para la ampliación de su ZEEE:

Las principales zonas submarinas que España ha reclamado o solicitado ampliar ante la ONU más allá de su Zona Económica Exclusiva (ZEE) tradicional de 200 millas náuticas son:

El Margen Continental Occidental de Galicia (FISU) La Plataforma Continental al oeste de las Islas Canarias El Golfo de Vizcaya / Mar Cantábrico.

 Áreas de Ampliación Reclamadas

Margen de Galicia (FISU):
Una superficie de unos 79.000 kilómetros cuadrados al norte y oeste de Galicia, solicitada de forma conjunta con otros países ribereños y cuyo conocimiento científico y delimitación de fondos ha permitido incorporar decenas de miles de kilómetros cuadrados adicionales de lecho marino.

Islas Canarias:
Una reclamación para extender los derechos de soberanía sobre el suelo y subsuelo marino hasta las 350 millas náuticas al oeste del archipiélago, abarcando una zona de gran interés estratégico y de recursos minerales como el monte Tropic.

Total en disputa/tramitación:
Las peticiones elevadas por España a lo largo de los años ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de la ONU pretenden incorporar casi 500.000 km² adicionales de plataforma ampliada.

El Área Especial FISU (Mar Céltico y Golfo de Vizcaya)

Presentación Conjunta:
A diferencia de las otras zonas, la solicitud para el Golfo de Vizcaya y el Mar Céltico no se hizo de forma individual. Se presentó como una iniciativa conjunta en mayo de 2006 entre Francia, Irlanda, el Reino Unido y España (de ahí el acrónimo FISU).

Estatus de Aprobación:
 Esta es la única de las tres grandes reclamaciones españolas que ya ha sido aprobada por la ONU. La Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLCS) validó las recomendaciones en el año 2009.

Superficie Incorporada:
Gracias a este acuerdo a cuatro bandas, se logró expandir de forma coordinada el suelo marino exterior común más allá de las 200 millas náuticas tradicionales. El reparto exacto de fronteras internas de ese suelo entre los cuatro países se derivó de negociaciones bilaterales posteriores basadas en el principio de equidad

Desde una perspectiva científica, jurídica, tecnológica y geopolítica, organizar campañas oceanográficas similares a la expedición brasileña sería una de las mejores inversiones que España podría realizar para consolidar el conocimiento de las zonas de plataforma continental ampliada y de las áreas cuya extensión aún está en tramitación.

No obstante, conviene hacer una precisión importante desde el punto de vista del Derecho del Mar: los descubrimientos biológicos no determinan por sí mismos la aceptación de una reclamación ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLCS). La CLCS basa sus recomendaciones en criterios geológicos y geomorfológicos establecidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), como la continuidad natural del margen continental, el espesor de los sedimentos y la morfología del fondo marino.

Dicho esto, las expediciones científicas sí aportan un enorme valor complementario.

1. Reforzar el conocimiento científico del territorio submarino

Una vez delimitada o reclamada una plataforma continental ampliada, conocerla en profundidad permite demostrar su importancia científica.

Las campañas podrían obtener:

  • cartografía batimétrica de muy alta resolución;
  • estudios geológicos y geofísicos;
  • inventarios completos de biodiversidad;
  • ADN ambiental (eDNA);
  • ecosistemas vulnerables;
  • fuentes hidrotermales;
  • montes submarinos;
  • arrecifes de coral de aguas frías.

Este conocimiento convierte un espacio poco conocido en un territorio científicamente documentado.

2. Apoyar la protección ambiental

Si una zona alberga especies únicas o ecosistemas especialmente frágiles, España puede promover posteriormente:

  • áreas marinas protegidas;
  • reservas de biodiversidad;
  • programas internacionales de conservación;
  • proyectos europeos de investigación.

Es una forma de ejercer liderazgo científico compatible con la protección ambiental.

3. Impulsar la economía azul

Las expediciones permiten identificar recursos como:

  • microorganismos con interés farmacéutico;
  • enzimas industriales;
  • recursos genéticos marinos;
  • depósitos minerales potenciales;
  • zonas favorables para energías marinas;
  • hábitats pesqueros profundos.

El objetivo no sería explotar inmediatamente esos recursos, sino conocerlos para gestionar el espacio de forma responsable.

4. Fortalecer la posición internacional de España

Existe un principio muy conocido en geopolítica marítima:

Se protege mejor aquello que se conoce.

Un país que publica investigaciones, mantiene observatorios científicos y desarrolla campañas periódicas demuestra una presencia científica continuada.

Eso no sustituye los criterios jurídicos de la CLCS, pero sí fortalece el papel del país en la gobernanza del océano y facilita la cooperación internacional.

5. Desarrollo tecnológico

Un programa de este tipo impulsaría sectores españoles como:

  • vehículos submarinos autónomos (AUV).
  • ROV de gran profundidad.
  • sensores oceanográficos.
  • inteligencia artificial para clasificación de especies.
  • gemelos digitales del océano.
  • cartografía 3D del fondo marino.
  • robótica submarina.
  • comunicaciones submarinas.
  • nuevos materiales resistentes a la presión.

Los beneficios tecnológicos podrían extenderse mucho más allá de la investigación marina.

6. Formación de una generación de especialistas

Las campañas crearían experiencia en:

  • geología marina;
  • oceanografía;
  • taxonomía;
  • biología molecular;
  • genética marina;
  • ingeniería oceánica;
  • minería submarina responsable;
  • observación del océano profundo.

España podría consolidarse como uno de los referentes europeos en estas disciplinas.

Aplicación a las tres grandes áreas

Área FISU (ya aprobada)

Precisamente porque ya está reconocida, sería un excelente laboratorio natural para desarrollar un programa permanente de investigación internacional. El énfasis aquí estaría en la ciencia, la conservación y el conocimiento del margen continental compartido con otros Estados.

Margen occidental de Galicia

Una región con gran interés para:

  • geología del Atlántico;
  • cañones submarinos;
  • biodiversidad profunda;
  • recursos genéticos;
  • dinámica sedimentaria.

Podría convertirse en uno de los principales observatorios europeos del océano profundo.

Canarias y el monte Tropic

Probablemente sea la zona con mayor interés estratégico por combinar:

  • vulcanismo submarino;
  • montes submarinos;
  • biodiversidad excepcional;
  • recursos minerales de interés científico;
  • procesos geológicos únicos en el Atlántico oriental.

Aquí las campañas deberían ser especialmente rigurosas, tanto por su valor científico como por la complejidad jurídica y geopolítica de la región.

Una posible iniciativa nacional

Una iniciativa como un Programa Nacional de Exploración Científica de la Plataforma Continental Española (EXPLORA-PC 2040) podría integrar de forma coordinada:

  • campañas oceanográficas anuales en las tres grandes áreas;
  • cartografía batimétrica sistemática;
  • bioprospección marina responsable;
  • inventario de ecosistemas vulnerables;
  • redes de observatorios permanentes;
  • uso de AUV, ROV y vehículos de superficie autónomos;
  • aplicación de inteligencia artificial al análisis de imágenes y ADN ambiental;
  • creación de un gran repositorio nacional de datos abiertos del océano profundo.

Un programa de este tipo no cambiaría por sí solo el resultado jurídico de las reclamaciones ante la ONU, pero sí proporcionaría un conocimiento mucho más sólido del patrimonio submarino español, impulsaría la ciencia y la tecnología nacionales, reforzaría la protección ambiental y situaría a España entre los países líderes en exploración del océano profundo. Dados los intereses marítimos españoles y el valor estratégico de estas áreas, sería una iniciativa con beneficios que irían mucho más allá de la propia delimitación de la plataforma continental.

Programa Nacional de Exploración Científica de la Plataforma Continental Española (EXPLORA-PC 2040) podría integrar de forma coordinada: campañas oceanográficas anuales en las tres grandes áreas; cartografía batimétrica sistemática; bioprospección marina responsable; inventario de ecosistemas vulnerables; redes de observatorios permanentes; uso de AUV, ROV y vehículos de superficie autónomos; aplicación de inteligencia artificial al análisis de imágenes y ADN ambiental; creación de un gran repositorio nacional de datos abiertos del océano profundo.

Creo que ese conjunto de líneas forma una base muy sólida para un programa nacional. Si se estructurara como una iniciativa de Estado a largo plazo, podría convertirse en uno de los mayores proyectos de investigación marina de España, comparable en ambición —aunque no en objetivos— a otros grandes programas científicos nacionales.

Programa Nacional de Exploración Científica de la Plataforma Continental Española

EXPLORA-PC 2040

Lema:
"Conocer para proteger. Explorar para innovar."

Objetivo general

Desarrollar un conocimiento científico, tecnológico y ambiental sin precedentes de la plataforma continental española y de las áreas de ampliación reconocidas o reclamadas, impulsando la soberanía científica, la innovación tecnológica, la conservación de la biodiversidad y el crecimiento sostenible de la Economía Azul.


Los ocho pilares del programa

1. Exploración Oceanográfica Integral

Campañas científicas anuales en:

  • Área Especial FISU.
  • Margen Continental Occidental de Galicia.
  • Plataforma Continental de Canarias.

Actividades:

  • cartografía batimétrica de alta resolución;
  • geología y geofísica;
  • oceanografía física y química;
  • estudio de corrientes profundas;
  • dinámica sedimentaria.

2. Biodiversidad del Océano Profundo

Creación del mayor inventario español de especies profundas.

Objetivos:

  • descubrir nuevas especies;
  • secuenciación genética;
  • ADN ambiental (eDNA);
  • microorganismos extremos;
  • corales de aguas frías;
  • esponjas;
  • invertebrados.

Meta:

Convertir a España en referente europeo en taxonomía marina profunda.


3. Bioprospección Marina Responsable

Buscar organismos con potencial para:

  • nuevos antibióticos;
  • antivirales;
  • biomateriales;
  • enzimas industriales;
  • nanotecnología;
  • biotecnología azul.

Siempre bajo criterios de sostenibilidad y cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre recursos genéticos marinos.


4. Gemelo Digital del Fondo Marino Español

Crear un modelo tridimensional actualizado de toda la plataforma continental española.

Integraría:

  • batimetría;
  • geología;
  • biodiversidad;
  • corrientes;
  • temperatura;
  • salinidad;
  • sensores permanentes;
  • imágenes de ROV y AUV.

Sería una herramienta estratégica para investigación, gestión ambiental y planificación.


5. Red Nacional de Observatorios del Océano Profundo

Instalación progresiva de observatorios permanentes equipados con:

  • sensores sísmicos;
  • sensores químicos;
  • estaciones oceanográficas;
  • cámaras de alta definición;
  • hidrófonos;
  • estaciones meteorológicas marinas;
  • sistemas de transmisión de datos en tiempo real.

6. Robótica Autónoma

Desarrollo de una familia española de plataformas:

  • AUV.
  • ROV.
  • USV.
  • planeadores submarinos.
  • enjambres de microvehículos.

Con capacidades de:

  • cartografía;
  • inspección;
  • toma automática de muestras;
  • monitorización ambiental.

7. Inteligencia Artificial Oceánica

Aplicaciones:

  • reconocimiento automático de especies;
  • clasificación de imágenes;
  • análisis de ADN ambiental;
  • detección de cambios ecológicos;
  • predicción de riesgos geológicos;
  • mantenimiento predictivo de infraestructuras submarinas.

8. Gran Repositorio Nacional del Océano Profundo

Base de datos pública que integraría:

  • mapas;
  • fotografías;
  • vídeos;
  • datos oceanográficos;
  • biodiversidad;
  • muestras biológicas;
  • modelos digitales.

Con acceso para:

  • universidades;
  • centros del CSIC;
  • empresas;
  • organismos públicos;
  • cooperación internacional.

Nuevas líneas estratégicas

Además de esos ocho pilares, podrían incorporarse otros cinco programas complementarios:

EXPLORA GEO

Investigación geológica del margen continental.


EXPLORA VIDA

Descubrimiento de nuevas especies y ecosistemas.


EXPLORA TECH

Desarrollo de nuevas tecnologías marinas.


EXPLORA CLIMA

Seguimiento del cambio climático en aguas profundas.


EXPLORA PATRIMONIO

Localización y estudio de:

  • pecios históricos;
  • patrimonio arqueológico submarino;
  • paleopaisajes sumergidos.

Instituciones participantes

  • Ministerio de Ciencia.
  • Ministerio para la Transición Ecológica.
  • Ministerio de Defensa (apoyo logístico y tecnológico).
  • CSIC.
  • Instituto Español de Oceanografía.
  • Instituto Hidrográfico de la Marina.
  • Universidades españolas.
  • Armada Española.
  • Puertos del Estado.
  • Empresas tecnológicas y de ingeniería.

Además, sería muy conveniente abrir el programa a la colaboración con socios europeos en el marco de iniciativas de observación oceánica y de investigación del Atlántico.


Beneficios esperados

En un horizonte de 15 años, el programa podría aspirar a:

  • cartografiar con alta resolución la totalidad de las áreas prioritarias de la plataforma continental española;
  • descubrir decenas o incluso centenares de nuevas especies, en función de la intensidad de las campañas y de las zonas exploradas;
  • consolidar una infraestructura permanente de observación del océano profundo;
  • impulsar el desarrollo de tecnologías españolas en robótica, sensores e inteligencia artificial aplicada al medio marino;
  • fortalecer la capacidad científica de España en biología, geología y oceanografía profundas;
  • proporcionar información de referencia para la gestión sostenible de los ecosistemas y de los recursos marinos.

Valor estratégico

El programa EXPLORA-PC 2040 tendría un valor que trasciende la investigación. Reforzaría la capacidad científica y tecnológica de España, mejoraría el conocimiento de su plataforma continental y contribuiría a una gestión más informada de espacios marinos de gran relevancia. Aunque las reclamaciones sobre la plataforma continental ante la ONU se resuelven conforme a criterios geológicos y jurídicos establecidos por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, disponer de un conocimiento científico exhaustivo de estas áreas aumenta la capacidad del país para gestionarlas, protegerlas y liderar iniciativas internacionales de investigación y conservación. En ese sentido, sería un programa con impacto simultáneo en ciencia, innovación, economía azul, protección ambiental y proyección internacional de España.

Presupuesto económico

Un programa de la envergadura de EXPLORA-PC 2040 tendría un coste significativo, pero estaría en la misma categoría que otros grandes programas científicos europeos de observación de la Tierra y del océano. El presupuesto dependería del nivel de ambición.

Escenario A: Programa básico

Duración: 2027–2040 (14 años)

Presupuesto total: 1.200 millones de euros

Media anual: 85 millones de euros

Permitiría:

  • 2-3 campañas oceanográficas anuales.
  • Modernización parcial de la flota científica.
  • Compra de algunos AUV y ROV.
  • Desarrollo inicial de inteligencia artificial.
  • Red limitada de observatorios.

Escenario B: Programa nacional de referencia

Este sería, en mi opinión, el nivel más equilibrado.

Presupuesto total: 2.400 millones de euros

Media anual: 170 millones de euros

Incluye:

  • campañas científicas permanentes;
  • renovación importante de la flota oceanográfica;
  • desarrollo de vehículos submarinos españoles;
  • cartografía sistemática de las tres grandes áreas;
  • red nacional de observatorios;
  • gemelo digital del océano profundo;
  • laboratorio nacional de ADN ambiental;
  • supercomputación e inteligencia artificial.

Distribución aproximada

ÁreaPresupuesto
Campañas oceanográficas650 M€
Nuevos AUV, ROV y USV450 M€
Observatorios permanentes350 M€
Cartografía batimétrica220 M€
Inteligencia Artificial y Big Data180 M€
Bioprospección y laboratorios180 M€
Gemelo Digital Oceánico140 M€
Formación y becas100 M€
Cooperación internacional80 M€
Reserva tecnológica50 M€

Escenario C: Gran Programa Estratégico Europeo

Un programa diseñado para situar a España entre los líderes mundiales en exploración del océano profundo.

Presupuesto total: 4.000–5.000 millones de euros

Media anual:

285–360 millones de euros

Incorporaría:

  • varios nuevos buques oceanográficos;
  • decenas de AUV de gran profundidad;
  • centenares de observatorios permanentes;
  • satélites de apoyo para oceanografía;
  • computación de alto rendimiento dedicada;
  • integración con programas europeos y atlánticos.

Posibles fuentes de financiación

El coste no tendría por qué recaer íntegramente sobre los Presupuestos Generales del Estado. Podría combinarse con:

  • Presupuesto nacional de I+D+i.
  • Fondos europeos (Horizonte Europa y futuros programas marco).
  • Fondos FEDER.
  • Banco Europeo de Inversiones para infraestructuras científicas.
  • Programas de economía azul de la Unión Europea.
  • Cooperación con otros Estados miembros y organizaciones científicas internacionales.
  • Participación del sector industrial en desarrollos tecnológicos.

Un esquema de financiación mixta podría reducir significativamente el esfuerzo presupuestario nacional.

Impacto esperado

Con un presupuesto de 2.400 millones de euros repartidos durante 14 años, el coste anual sería de unos 170 millones de euros, equivalente a aproximadamente 0,01 % del PIB español (tomando como referencia un PIB cercano a 1,8 billones de euros).

A cambio, España dispondría de:

  • uno de los programas de exploración oceánica más avanzados de Europa;
  • una infraestructura científica permanente para estudiar y proteger su plataforma continental;
  • un fuerte impulso a la robótica submarina, sensores, inteligencia artificial y biotecnología marina;
  • una mejor base científica para la gestión de los espacios marinos y de los recursos del océano profundo;
  • una mayor capacidad de liderazgo internacional en investigación del Atlántico y de la economía azul.

Desde una perspectiva de planificación estratégica, el escenario de 2.400 millones de euros ofrece probablemente la mejor relación entre coste, capacidades científicas y retorno tecnológico, sin alcanzar la complejidad presupuestaria de un programa de escala mundial.

Sí. De hecho, desde una perspectiva científica, jurídica, tecnológica y geopolítica, organizar campañas oceanográficas similares a la expedición brasileña sería una de las mejores inversiones que España podría realizar para consolidar el conocimiento de las zonas de plataforma continental ampliada y de las áreas cuya extensión aún está en tramitación.

No obstante, conviene hacer una precisión importante desde el punto de vista del Derecho del Mar: los descubrimientos biológicos no determinan por sí mismos la aceptación de una reclamación ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLCS). La CLCS basa sus recomendaciones en criterios geológicos y geomorfológicos establecidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), como la continuidad natural del margen continental, el espesor de los sedimentos y la morfología del fondo marino.

Dicho esto, las expediciones científicas sí aportan un enorme valor complementario.

1. Reforzar el conocimiento científico del territorio submarino

Una vez delimitada o reclamada una plataforma continental ampliada, conocerla en profundidad permite demostrar su importancia científica.

Las campañas podrían obtener:

  • cartografía batimétrica de muy alta resolución;
  • estudios geológicos y geofísicos;
  • inventarios completos de biodiversidad;
  • ADN ambiental (eDNA);
  • ecosistemas vulnerables;
  • fuentes hidrotermales;
  • montes submarinos;
  • arrecifes de coral de aguas frías.

Este conocimiento convierte un espacio poco conocido en un territorio científicamente documentado.


2. Apoyar la protección ambiental

Si una zona alberga especies únicas o ecosistemas especialmente frágiles, España puede promover posteriormente:

  • áreas marinas protegidas;
  • reservas de biodiversidad;
  • programas internacionales de conservación;
  • proyectos europeos de investigación.

Es una forma de ejercer liderazgo científico compatible con la protección ambiental.


3. Impulsar la economía azul

Las expediciones permiten identificar recursos como:

  • microorganismos con interés farmacéutico;
  • enzimas industriales;
  • recursos genéticos marinos;
  • depósitos minerales potenciales;
  • zonas favorables para energías marinas;
  • hábitats pesqueros profundos.

El objetivo no sería explotar inmediatamente esos recursos, sino conocerlos para gestionar el espacio de forma responsable.


4. Fortalecer la posición internacional de España

Existe un principio muy conocido en geopolítica marítima:

Se protege mejor aquello que se conoce.

Un país que publica investigaciones, mantiene observatorios científicos y desarrolla campañas periódicas demuestra una presencia científica continuada.

Eso no sustituye los criterios jurídicos de la CLCS, pero sí fortalece el papel del país en la gobernanza del océano y facilita la cooperación internacional.


5. Desarrollo tecnológico

Un programa de este tipo impulsaría sectores españoles como:

  • vehículos submarinos autónomos (AUV).
  • ROV de gran profundidad.
  • sensores oceanográficos.
  • inteligencia artificial para clasificación de especies.
  • gemelos digitales del océano.
  • cartografía 3D del fondo marino.
  • robótica submarina.
  • comunicaciones submarinas.
  • nuevos materiales resistentes a la presión.

Los beneficios tecnológicos podrían extenderse mucho más allá de la investigación marina.


6. Formación de una generación de especialistas

Las campañas crearían experiencia en:

  • geología marina;
  • oceanografía;
  • taxonomía;
  • biología molecular;
  • genética marina;
  • ingeniería oceánica;
  • minería submarina responsable;
  • observación del océano profundo.

España podría consolidarse como uno de los referentes europeos en estas disciplinas.


Aplicación a las tres grandes áreas

Área FISU (ya aprobada)

Precisamente porque ya está reconocida, sería un excelente laboratorio natural para desarrollar un programa permanente de investigación internacional. El énfasis aquí estaría en la ciencia, la conservación y el conocimiento del margen continental compartido con otros Estados.

Margen occidental de Galicia

Una región con gran interés para:

  • geología del Atlántico;
  • cañones submarinos;
  • biodiversidad profunda;
  • recursos genéticos;
  • dinámica sedimentaria.

Podría convertirse en uno de los principales observatorios europeos del océano profundo.

Canarias y el monte Tropic

Probablemente sea la zona con mayor interés estratégico por combinar:

  • vulcanismo submarino;
  • montes submarinos;
  • biodiversidad excepcional;
  • recursos minerales de interés científico;
  • procesos geológicos únicos en el Atlántico oriental.

Aquí las campañas deberían ser especialmente rigurosas, tanto por su valor científico como por la complejidad jurídica y geopolítica de la región.

Una posible iniciativa nacional

Una iniciativa como un Programa Nacional de Exploración Científica de la Plataforma Continental Española (EXPLORA-PC 2040) podría integrar de forma coordinada:

  • campañas oceanográficas anuales en las tres grandes áreas;
  • cartografía batimétrica sistemática;
  • bioprospección marina responsable;
  • inventario de ecosistemas vulnerables;
  • redes de observatorios permanentes;
  • uso de AUV, ROV y vehículos de superficie autónomos;
  • aplicación de inteligencia artificial al análisis de imágenes y ADN ambiental;
  • creación de un gran repositorio nacional de datos abiertos del océano profundo.

Un programa de este tipo no cambiaría por sí solo el resultado jurídico de las reclamaciones ante la ONU, pero sí proporcionaría un conocimiento mucho más sólido del patrimonio submarino español, impulsaría la ciencia y la tecnología nacionales, reforzaría la protección ambiental y situaría a España entre los países líderes en exploración del océano profundo. Dados los intereses marítimos españoles y el valor estratégico de estas áreas, sería una iniciativa con beneficios que irían mucho más allá de la propia delimitación de la plataforma continental.

Programa Nacional de Exploración Científica de la Plataforma Continental Española (EXPLORA-PC 2040) podría integrar de forma coordinada: campañas oceanográficas anuales en las tres grandes áreas; cartografía batimétrica sistemática; bioprospección marina responsable; inventario de ecosistemas vulnerables; redes de observatorios permanentes; uso de AUV, ROV y vehículos de superficie autónomos; aplicación de inteligencia artificial al análisis de imágenes y ADN ambiental; creación de un gran repositorio nacional de datos abiertos del océano profundo.

Creo que ese conjunto de líneas forma una base muy sólida para un programa nacional. Si se estructurara como una iniciativa de Estado a largo plazo, podría convertirse en uno de los mayores proyectos de investigación marina de España, comparable en ambición —aunque no en objetivos— a otros grandes programas científicos nacionales.



Programa Nacional de Exploración Científica de la Plataforma Continental Española

EXPLORA-PC 2040

Lema:
"Conocer para proteger. Explorar para innovar."


Objetivo general

Desarrollar un conocimiento científico, tecnológico y ambiental sin precedentes de la plataforma continental española y de las áreas de ampliación reconocidas o reclamadas, impulsando la soberanía científica, la innovación tecnológica, la conservación de la biodiversidad y el crecimiento sostenible de la Economía Azul.


Los ocho pilares del programa

1. Exploración Oceanográfica Integral

Campañas científicas anuales en:

  • Área Especial FISU.
  • Margen Continental Occidental de Galicia.
  • Plataforma Continental de Canarias.

Actividades:

  • cartografía batimétrica de alta resolución;
  • geología y geofísica;
  • oceanografía física y química;
  • estudio de corrientes profundas;
  • dinámica sedimentaria.

2. Biodiversidad del Océano Profundo

Creación del mayor inventario español de especies profundas.

Objetivos:

  • descubrir nuevas especies;
  • secuenciación genética;
  • ADN ambiental (eDNA);
  • microorganismos extremos;
  • corales de aguas frías;
  • esponjas;
  • invertebrados.

Meta:

Convertir a España en referente europeo en taxonomía marina profunda.


3. Bioprospección Marina Responsable

Buscar organismos con potencial para:

  • nuevos antibióticos;
  • antivirales;
  • biomateriales;
  • enzimas industriales;
  • nanotecnología;
  • biotecnología azul.

Siempre bajo criterios de sostenibilidad y cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre recursos genéticos marinos.


4. Gemelo Digital del Fondo Marino Español

Crear un modelo tridimensional actualizado de toda la plataforma continental española.

Integraría:

  • batimetría;
  • geología;
  • biodiversidad;
  • corrientes;
  • temperatura;
  • salinidad;
  • sensores permanentes;
  • imágenes de ROV y AUV.

Sería una herramienta estratégica para investigación, gestión ambiental y planificación.


5. Red Nacional de Observatorios del Océano Profundo

Instalación progresiva de observatorios permanentes equipados con:

  • sensores sísmicos;
  • sensores químicos;
  • estaciones oceanográficas;
  • cámaras de alta definición;
  • hidrófonos;
  • estaciones meteorológicas marinas;
  • sistemas de transmisión de datos en tiempo real.

6. Robótica Autónoma

Desarrollo de una familia española de plataformas:

  • AUV.
  • ROV.
  • USV.
  • planeadores submarinos.
  • enjambres de microvehículos.

Con capacidades de:

  • cartografía;
  • inspección;
  • toma automática de muestras;
  • monitorización ambiental.

7. Inteligencia Artificial Oceánica

Aplicaciones:

  • reconocimiento automático de especies;
  • clasificación de imágenes;
  • análisis de ADN ambiental;
  • detección de cambios ecológicos;
  • predicción de riesgos geológicos;
  • mantenimiento predictivo de infraestructuras submarinas.

8. Gran Repositorio Nacional del Océano Profundo

Base de datos pública que integraría:

  • mapas;
  • fotografías;
  • vídeos;
  • datos oceanográficos;
  • biodiversidad;
  • muestras biológicas;
  • modelos digitales.

Con acceso para:

  • universidades;
  • centros del CSIC;
  • empresas;
  • organismos públicos;
  • cooperación internacional.

Nuevas líneas estratégicas

Además de esos ocho pilares, podrían incorporarse otros cinco programas complementarios:

EXPLORA GEO

Investigación geológica del margen continental.


EXPLORA VIDA

Descubrimiento de nuevas especies y ecosistemas.


EXPLORA TECH

Desarrollo de nuevas tecnologías marinas.


EXPLORA CLIMA

Seguimiento del cambio climático en aguas profundas.


EXPLORA PATRIMONIO

Localización y estudio de:

  • pecios históricos;
  • patrimonio arqueológico submarino;
  • paleopaisajes sumergidos.

Instituciones participantes

  • Ministerio de Ciencia.
  • Ministerio para la Transición Ecológica.
  • Ministerio de Defensa (apoyo logístico y tecnológico).
  • CSIC.
  • Instituto Español de Oceanografía.
  • Instituto Hidrográfico de la Marina.
  • Universidades españolas.
  • Armada Española.
  • Puertos del Estado.
  • Empresas tecnológicas y de ingeniería.

Además, sería muy conveniente abrir el programa a la colaboración con socios europeos en el marco de iniciativas de observación oceánica y de investigación del Atlántico.


Beneficios esperados

En un horizonte de 15 años, el programa podría aspirar a:

  • cartografiar con alta resolución la totalidad de las áreas prioritarias de la plataforma continental española;
  • descubrir decenas o incluso centenares de nuevas especies, en función de la intensidad de las campañas y de las zonas exploradas;
  • consolidar una infraestructura permanente de observación del océano profundo;
  • impulsar el desarrollo de tecnologías españolas en robótica, sensores e inteligencia artificial aplicada al medio marino;
  • fortalecer la capacidad científica de España en biología, geología y oceanografía profundas;
  • proporcionar información de referencia para la gestión sostenible de los ecosistemas y de los recursos marinos.

Valor estratégico

El programa EXPLORA-PC 2040 tendría un valor que trasciende la investigación. Reforzaría la capacidad científica y tecnológica de España, mejoraría el conocimiento de su plataforma continental y contribuiría a una gestión más informada de espacios marinos de gran relevancia. Aunque las reclamaciones sobre la plataforma continental ante la ONU se resuelven conforme a criterios geológicos y jurídicos establecidos por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, disponer de un conocimiento científico exhaustivo de estas áreas aumenta la capacidad del país para gestionarlas, protegerlas y liderar iniciativas internacionales de investigación y conservación. En ese sentido, sería un programa con impacto simultáneo en ciencia, innovación, economía azul, protección ambiental y proyección internacional de España.

Presupuesto económico

Un programa de la envergadura de EXPLORA-PC 2040 tendría un coste significativo, pero estaría en la misma categoría que otros grandes programas científicos europeos de observación de la Tierra y del océano. El presupuesto dependería del nivel de ambición.

Escenario A: Programa básico

Duración: 2027–2040 (14 años)

Presupuesto total: 1.200 millones de euros

Media anual: 85 millones de euros

Permitiría:

  • 2-3 campañas oceanográficas anuales.
  • Modernización parcial de la flota científica.
  • Compra de algunos AUV y ROV.
  • Desarrollo inicial de inteligencia artificial.
  • Red limitada de observatorios.

Escenario B: Programa nacional de referencia

Este sería, en mi opinión, el nivel más equilibrado.

Presupuesto total: 2.400 millones de euros

Media anual: 170 millones de euros

Incluye:

  • campañas científicas permanentes;
  • renovación importante de la flota oceanográfica;
  • desarrollo de vehículos submarinos españoles;
  • cartografía sistemática de las tres grandes áreas;
  • red nacional de observatorios;
  • gemelo digital del océano profundo;
  • laboratorio nacional de ADN ambiental;
  • supercomputación e inteligencia artificial.

Distribución aproximada

ÁreaPresupuesto
Campañas oceanográficas650 M€
Nuevos AUV, ROV y USV450 M€
Observatorios permanentes350 M€
Cartografía batimétrica220 M€
Inteligencia Artificial y Big Data180 M€
Bioprospección y laboratorios180 M€
Gemelo Digital Oceánico140 M€
Formación y becas100 M€
Cooperación internacional80 M€
Reserva tecnológica50 M€

Escenario C: Gran Programa Estratégico Europeo

Un programa diseñado para situar a España entre los líderes mundiales en exploración del océano profundo.

Presupuesto total: 4.000–5.000 millones de euros

Media anual:

285–360 millones de euros

Incorporaría:

  • varios nuevos buques oceanográficos;
  • decenas de AUV de gran profundidad;
  • centenares de observatorios permanentes;
  • satélites de apoyo para oceanografía;
  • computación de alto rendimiento dedicada;
  • integración con programas europeos y atlánticos.

Posibles fuentes de financiación

El coste no tendría por qué recaer íntegramente sobre los Presupuestos Generales del Estado. Podría combinarse con:

  • Presupuesto nacional de I+D+i.
  • Fondos europeos (Horizonte Europa y futuros programas marco).
  • Fondos FEDER.
  • Banco Europeo de Inversiones para infraestructuras científicas.
  • Programas de economía azul de la Unión Europea.
  • Cooperación con otros Estados miembros y organizaciones científicas internacionales.
  • Participación del sector industrial en desarrollos tecnológicos.

Un esquema de financiación mixta podría reducir significativamente el esfuerzo presupuestario nacional.

Impacto esperado

Con un presupuesto de 2.400 millones de euros repartidos durante 14 años, el coste anual sería de unos 170 millones de euros, equivalente a aproximadamente 0,01 % del PIB español (tomando como referencia un PIB cercano a 1,8 billones de euros).

A cambio, España dispondría de:

  • uno de los programas de exploración oceánica más avanzados de Europa;
  • una infraestructura científica permanente para estudiar y proteger su plataforma continental;
  • un fuerte impulso a la robótica submarina, sensores, inteligencia artificial y biotecnología marina;
  • una mejor base científica para la gestión de los espacios marinos y de los recursos del océano profundo;
  • una mayor capacidad de liderazgo internacional en investigación del Atlántico y de la economía azul.

Desde una perspectiva de planificación estratégica, el escenario de 2.400 millones de euros ofrece probablemente la mejor relación entre coste, capacidades científicas y retorno tecnológico, sin alcanzar la complejidad presupuestaria de un programa de escala mundial.


Si España quisiera situarse entre los países de referencia en la exploración del océano profundo, podría plantearse un programa con un horizonte de 15 años.


Fase I (2027-2030): Conocimiento inicial

8-12 grandes expediciones

Distribuidas aproximadamente en:

  • Área Especial FISU: 3
  • Margen Occidental de Galicia: 4
  • Canarias (incluido el entorno del monte Tropic): 5

Objetivos:

  • cartografía completa de las zonas prioritarias;
  • primeras campañas de biodiversidad;
  • instalación de los primeros observatorios;
  • elaboración de un inventario inicial de especies.

Esta fase demostraría un compromiso científico sostenido.


Fase II (2031-2035): Consolidación

15-20 expediciones adicionales

Durante esta etapa podrían iniciarse:

  • campañas temáticas;
  • estudios climáticos;
  • bioprospección;
  • arqueología submarina;
  • seguimiento de ecosistemas.

Al finalizar esta fase, España habría realizado entre 25 y 30 grandes campañas.


Fase III (2036-2040): Liderazgo internacional

20-25 expediciones más

En este momento España ya podría operar de forma continua con:

  • varios buques oceanográficos;
  • AUV y ROV nacionales;
  • observatorios permanentes;
  • inteligencia artificial para el análisis de datos.

El total alcanzaría aproximadamente 45-55 grandes expediciones en quince años.

¿Sería suficiente?

Desde un punto de vista científico, sí. Un programa de esa magnitud situaría previsiblemente a España entre los países con mayor actividad en exploración del Atlántico nororiental.

Sin embargo, lo que realmente genera reconocimiento internacional no es solo el número de campañas, sino los resultados que producen. Por ejemplo:

  • publicaciones científicas de alto impacto;
  • descripción de nuevas especies;
  • mapas batimétricos de referencia;
  • bases de datos abiertas utilizadas por investigadores de otros países;
  • desarrollo de tecnologías propias (AUV, ROV, sensores, IA);
  • liderazgo o coordinación de proyectos internacionales.

Mi propuesta

Más que fijar un número de expediciones, establecería un objetivo medible:

  • 50 grandes expediciones oceanográficas entre 2027 y 2040, complementadas por campañas más cortas y misiones de vehículos autónomos.

Además, sería conveniente mantener una presencia casi permanente mediante:

  • 200-300 misiones de AUV y ROV.
  • Más de 100 planeadores submarinos (gliders) desplegados a lo largo del programa.
  • Una red de 30-50 observatorios permanentes.
  • Actualización continua del gemelo digital del fondo marino.

Beneficio estratégico

Un programa de este alcance no haría que las reclamaciones de España fueran aceptadas automáticamente por la comunidad internacional, porque las decisiones sobre la plataforma continental ampliada se basan en criterios jurídicos y geológicos. Sin embargo, sí demostraría un compromiso sostenido con el conocimiento, la conservación y la gestión responsable de estas zonas.

A largo plazo, esa presencia científica continuada reforzaría el prestigio internacional de España como potencia oceanográfica, aumentaría su capacidad para liderar proyectos europeos e internacionales y proporcionaría una base científica mucho más sólida para la gestión de su patrimonio marino y de su plataforma continental.

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